LA VIDA EN SUEÑO

LA VIDA EN SUEÑO
BLOG DEDICADO A LOS QUE VEN LA VIDA COMO UN SUEÑO

lunes, 13 de abril de 2015

LA PEQUEÑA MUERTE

"No nos da risa el amor cuando llega a lo más hondo de su viaje, a lo más alto de su vuelo: en lo más hondo, en lo más alto, nos arranca gemidos y quejidos, voces de dolor, aunque sea jubiloso dolor, lo que pensándolo bien nada tiene de raro, porque nacer es una alegría que duele.


Pequeña muerte, llaman en Francia a la culminación del abrazo, que rompiéndonos nos junta y perdiéndonos nos encuentra y acabándonos nos empieza. Pequeña muerte, la llaman; pero grande, muy grande ha de ser, si matándonos nos nace".
                                                                                           Eduardo Galeano
Encontrarnos en el abrazo con los otros, una simple manera de renacer y volver a apostar por la vida. 

Se ha ido pero la muerte no podrá con él

domingo, 29 de marzo de 2015

Borges - el hombre culto -




 



El hombre culto

Borges rebozaba memoria, impostaba literatura y perfección en sus frases a las que dedicaba ese tiempo donde uno las da vuelta para cambiar su significado. Sus citas eran infalibles y sus temas amplios por la exhaustividad al tratarlos. Sus palabras perdían grandilocuencia, ganaban en significado, limitaba sus frases haciendo que, aunque parezca contradictorio, estas abarquen más.

La metáfora fue su gran herramienta para ganar extensión.
Borges capturó la vida a través de los símbolos, el espejo, el tigre, la piedra, la moneda, el laberinto, mostraban su poder metafórico de explicar la realidad.

“Toda las rosas están en la palabra rosa, todos los mares en la palabra mar”.
El sueño, del que hizo su gran matriz, como cuando afirma del hombre que sueña otros hombres:
“Un solo hombre ha nacido, un solo hombre ha muerto en la tierra. Afirmar lo contrario es mera estadística, pura añadidura”.

Lo fantástico le viene dado por un accidente casero, una caída que lo lleva al insomnio y escribe sobre seres imaginarios y sobre aquella ave chestertiana que construye su nido al revés y vuela para atrás, porque no le importa a dónde va, sino dónde ha estado.

La memoria
En un connato sobre sí mismo crea Funes el memorioso, mostrando que la memoria es recuerdo pero también deviene del tiempo. En Funes, ese prodigio de la memoria, extiende la red metafórica del insomnio, tan suyo, tan personal como esa misma memoria que le impregna a su personaje.
Borges, hombre tan prodigioso como su Funes. Me parece escucharlo recitando poemas, a veces hasta en alemán, con fechas, autores, confirmaciones literarias. Borges, el hombre culto, el memorioso.

domingo, 8 de marzo de 2015

Daniel Boggio



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Han pasado los años, compartiste tu bohemia y tu escritura, te repartiste en miles y yo soy uno de ellos. Te recuerdo hoy, en tus manifestaciones literarias, cuando explicabas la filosofía incrustada en las letras, aquel iceberg heminwayniano, aquella historia A, descubriendo que la verdadera historia era la B.  Compartimos tertulias, cuentos, algún sueño futbolero de la Academia de otros tiempos y la militancia peronista.

Recuerdo la primera vez. La cita era a las 20horas, nunca llegabas a tiempo, luego lo supe, entraste a aquella vieja aula de la Biblitoteca de las Naciones Unidas. Coleta, zuecos, una mirada hacia todos los que eramos sorprendidos con tu presencia. Te sentaste cual Buda sobre el escritorio frente a la clase, encendiste un cigarrillo y vomitaste literatura. El atractivo del momento fue sublime, desgranaste a Borges, a Cortázar, a Spinoza. Cada clase era un Olimpo de dioses literarios, filosóficos, una verdadera comprensión de lo que la literatura encierra.

El chico del suburbio marplatense nos dejó hace ya 4 años, tus libros: Tierra dividida, La vaca dedicada a la fellatio. Es verdad que escribiste bastante poco, también es verdad que en sus clases se fumaba y se bebía whisky, pero debo decir que cuando dejé aquellos talleres porque ya no estaba en Mar Del Plata, busqué otros en forma de compensación de aquellas enormes horas literarias que comenzaban con el anochecer y terminaban nunca se sabía donde y como. Ningún taller literario fue eso para mí, todo lo demás después de Daniel fueron conceptos sin tino, sin esa despiadada disección que hacía sobre la literatura.

Una vez me dijo, respecto a mi imposibilidad de escribir por falta de tiempo, por mi trabajo. "No se puede obviar el hecho de escribir, el que quiere escribir: escribe, Alfred Hichtckok solía decir: "Los pretextos no se filman".

Daniel suscribía un personaje de cuento literario, su misma vida lo era, era un cuento en sí misma. Me sentí muy tocado al saber que ya no estaba, que dejó a muchos sin esa enfermedad literaria que siempre contagiaba. No dejo ni dejaré de escribir nunca, no importa que no se me lea, pero así como decíamos que escribir es definir un estilo, también digo que soy parte de lo que he leído y parte de mi forja te la debo a ti, yo también soy Boggio.

jueves, 9 de enero de 2014

A VECES ME PARECE


Me parece que entrarás por la puerta para decirme que no hubo un tiempo interrumpido, que la vida es esto que estamos viviendo y que los tomates están frescos fuera de la nevera y habría que cortarlos para el almuerzo.

A veces te escucho entre esta tiniebla de mi soledad, te dibujas en palabras, me das el aliento para salir de madrugada, para cocer las redes de mi esperanza, dar sentido a las horas de este transcurso que nos lleva por entre las sombras del desacierto, con destino a la luz que plantean tus faldas.

A veces, a veces doblo mis dedos para recordarte en las mañanas, tu nuca, tu espalda, la veracidad de tu presencia en el color de las sábanas. El amor descansa de la noche mágica, complemento de sudores, remanso de olores, rumor de agitación.

Todo te recuerda, vienes a veces, vienes ahora, pero vienes, lo haces siempre, como acostumbrada al movimiento de las aguas, al vaivén de la barca, al sueño de lo soñado, a la tempestad del desacuerdo, a la infinita calma de aquellas comparecencias.

Ya ves, puedo hablar de ti sin nombrarte, imaginarte en la sugerencia, creerte a mi lado y no en esta injusticia impar, disparidad de solo uno, cuando tan bien nos iba el dos.



 

 

 

martes, 5 de noviembre de 2013

MÓRIS (CAPÍTULO V)


Aproximarse al fin de nuestros días, al límite formal de ese precipicio que supone nuestro último reducto, signado por alguna acción preliminar de último momento, creo, se tornará una acción inconsciente sumida en el casi imperceptible y definitivo gran paso hacia la nada, al ya no ser, no estar.

 Los accidentes no resurgen en nuestras mentes como momentos excepcionales, son más bien esos salidos de calendario para sellarse en el olvido.

 Era un día primaveral, de aquellos donde las flores van regando con mantos de color la cercana finalización invernal que como en la vida, corresponden a claroscuros, a tormentas y días frescos pero aún soleados. Mientras conducía, Radio Nacional daba información sobre el estado de carreteras que nunca escucho. Aplicaba mis sentidos a los colores abundantes de la vera del camino. Los girasoles en su despertar giraban hacia el sol, las lavandas parecían perfumar una vida en constante perspectiva, los pinos rompían con la monotonía multicolor del paisaje reunidos en racimos de arboledas distantes unas de otras, como seres vivos que interactúan entre sí. Los ramilletes de flores amarillas bordeando el camino indicaban vivacidad resaltando de entre lo verde como dando un haz lumínico de constante disparidad.

Entonado en la vaguedad de mis recuerdos, comprendí entonces que una historia comienza cada día, que es uno el que va haciendo las veces de personaje de su propia y novelada vida, mis padres, mis amigos, mis hijas y Laura daban luz a cada día de mi vida como aquellas flores que en continua alineación acompañaban mi desplazamiento iluminando mis pensamientos.

Rita, mi hija mayor me había comunicado su embarazo de 3 meses y su decisión de continuar con el mismo. Su embarazo, su enfermedad y su solitaria existencia, se manifestaban como puntos de desencuentro, pero ella al fin y al cabo era como su abuelo, constante, sistemática y valiente. Desde chica había sufrido  los síntomas de una curiosa enfermedad.

La primera vez que escuché sobre aquella afección se dio bajo circunstancias casuales, Rita apenas contaba con seis años y aunque siempre nos había llamado la atención la tardanza de sus reflejos, nunca hubiera imaginado que se trataba de una enfermedad, curiosa, pero enfermedad. La tarde del descubrimiento, casualmente una florida tarde primaveral, no se precisar el año pero fue en los ochenta. Jugábamos con Rita a los goles,  teníamos un balón en el coche por si se nos presentaba la ocasión de jugar un poco. Debo decir que siempre me he resistido en aceptar la generalidad respecto a las pertenencias a uno u otro sexo, Rita tenía muñecas, si, pero también balones y canicas, además casi siempre vestía de color celeste, el rosa ha sido ocasional en su vida, aún hoy me dice que lo ve como un color débil, un rojo que no se anima a serlo, se podría decir lo mismo del celeste con respecto al azul. Pero en cuestión de auto imposiciones personales, uno elije el pretexto que mas convenga para consolidar su teoría.

Esa tarde parecía haberse agudizado el problema o quizá se nos presentara más claramente, en forma evidente. Al enviarle el balón, Rita tardaba más tiempo de lo habitual en tomar la decisión de devolverlo y realizar la maniobra muscular que finaliza con la acción misma, luego, en medio de una forma inadecuada, gesticulaba o emitía alguna que otra palabra en la más absoluta descoordinación. La falta de cohesión provenía de una atetosis o sea de un movimiento muscular lento, pero también de una distonía que supone una contracción de los mismos. No es que yo supiera los términos exactos, fueron estos los que indicó el médico al diagnosticar la enfermedad a la que no llamó por su nombre científico y que aún no se si lo tiene, solo dijo:”le llaman la enfermedad de la parsimonia”, siguiendo con su alocución profesional, manifestó que: “este tipo de afección puede que provenga de una patología somática o no, puede ser una mezcla o bien puede que sea determinada por una herencia familiar, en la mayoría de los casos se desarrolla a estas edades y culmina en la adolescencia o con un primer embarazo, quizá aparezca una corea de gesticulaciones inapropiadas o sin sentido. Además debo decir –culminó – que este tipo de afecciones no es tan común en las mujeres como si lo es en los hombres, en estos últimos es donde más se consolida en la estadística, superando en un grado de 3 a uno al sexo femenino”.

Estas dos últimas frases me retrotrajeron en el tiempo, en segundos se patentizó lo ocurrido con Amanda mi hermana cuando se descubrió que los síntomas que arrastraba de pequeña provenían de una enfermedad denominada TS. La palabra corea despertó mi atención, recordando que el significado de esta es una danza de movimientos comúnmente denominados tics. Por lo demás, también el síndrome de Tourette (nombre científico) es casi privativo del género masculino. En Amanda, aún hoy debo decirlo, hay rastros de tics como si esto tuviera una intención determinada provocada por alguna causa externa o alguna idea subyacente en su foro interno amparada en su más íntima convicción.  La repetición – al igual que sucedió en un principio con Rita – conduce a la habitualidad para finalizar en una reproducción involuntaria sin causa aparente al tiempo que resulta exagerada la forma, intensidad y frecuencia.

El hecho fue que luego de una intensa búsqueda sobre correlación entre las dos enfermedades, se llegó a la conclusión que a pesar de ser concordantes en los síntomas y aunque puede haber algo fundamentado en lo genético, esto es que hay un defecto en el gen#4., todo depende de la cantidad de copias que se traspasen de generación en generación que desemboque en la agudización de la dolencia, en mi hija los síntomas se fueron relativizando con el pasar de los años. Amanda menguó en la profundización de la sintomatología, pero mantuvo inversamente a esta característica, la longitud temporal hasta nuestro presente y aunque lejos está de componer música, comparte enfermedad con Mozart, quizá para sobreponerse al peso de la unilateralidad de una enfermedad incompresiblemente solitaria en la generalidad de la regla.

Mientras mis pensamientos vagaban por los personajes cercanos que han alimentado mi vida, la conducción se había convertido en monótona. Los colores ya no asombraban y la falta de contraste y ebullición seductiva habían convertido mi desplazamiento por el camino primaveral de aquel multicolor de incandescente perspectiva en la tenue mirada confundida en el infinito de mi parabrisas.

Un ruido ensordecedor me alejó de mis pensamientos, un golpe seco sobre el lado izquierdo viró el coche que siguió su recorrido desplazándose inercialmente hacia uno de los lados de la calzada. El momento fue eterno, regresaron a mi las imágenes de una vida en segundos, los altibajos, las reyertas, lo positivo y algunas veces incoherente de mi estancia, que como aquellas florecillas amarillas, daban un haz de luz suave, determinante para aquellos interminables segundos de dislate, al compás de un concierto de lacerantes latosos sonidos.

Sentí que algo salía de mi mismo, un desplazamiento de mis sensoriales aptitudes que iban alejando de su núcleo hacia el lado contrario sobre el cual se movía toda aquella materia estridente.

Un silencio comenzó a ahondar el momento, un agudo dolor intercostal, mis piernas entumecidas y mi cabeza virando otra vez sobre pensamientos ahora confusos enrevesados, y un líquido rojizamente pardo comenzaba a bullir desde el centro de mi abdómen, sintiéndome mojado, quizá con más dudas que humedad, dudas sobre certezas de las que había hecho causa, sobre las que había cabalgado convencido en razones inalterables, razones propias quizá ejercidas en forma egoísta, un balance atónito de rápido y cruel contenido me indicaba como principio un fin que coloreaba todas las imágenes del instante.

Sin precisar el tiempo transcurrido me adjudiqué una idea absurda: “Un ateo en el cielo”, pensé en lo inconmensurable del trance de sentir mis primeros olores mortales, olores conscientes de un nuevo nacimiento pero ahora en la muerte. Suave y despaciosamente entreabrí mis ojos en lo que supuestamente era el cielo que según cartel indicativo residía en alguna parte del continente europeo, mas precisamente en Suiza. Leia apenas: SCHILLER, Swiss made, sonreí con unas pocas fuerzas convincentes y pensé en Frederick Schiller ese poeta alemán que tanto había costado adosar a mi preferencia literaria hasta que con su poema “Éxtasis por Laura” terminó por convencerme.
Quizá la blancura y asepsia del lugar me indicaban que estaba en el paraíso, sabía que el paraíso tiene siete puertas, dudé de mi perspicacia de saber cual golpear, solo sabía que para llegar a él había que cumplir el protocolo de estar muerto.
Pronto entendí que Schiller era una marca de medidores de signos vitales antes que poéticos y que el cielo no estaba en Suiza sino en la habitación 106 de un hospital perdido en un valle rodeado de montañas. Así mi desvanecido cuerpo, no titubeó a instantes seguidos en percibir una presencia sobredimensionada, alguien que con su simple respiración cercana daba placidez a mi decaída vitalidad. Su mano sobre el borde izquierdo de mi cama y su sonrisa implacablemente cordial daban curso a la mía, que en un estado soñoliento agradecía en contagiosa correspondencia. Dormía y por momentos volvía a surgir desde las sábanas como el alter ego de mi mismo para manifestar mi consecuente permanencia a este mundo letal, volviendo a caer en aquel sopor inducido por la medicina y el estado de mi convalides. Sin embargo, Móris allí estaba, en medio de mis alegaciones de presencia soñolienta y mi ambiental y total desaparición.
Su presencia, esta vez, fue casi sin palabras, aunque lo que siempre simboliza Móris (aún sin decirlo en palabras) despertaba mi interés y debía cumplimentar su pregunta buscando la respuesta que me era sugerida subrepticiamente, pero era su forma de hacerlo, con autoridad pero sin que se note demasiado, creando intriga y nunca en forma insistente. Era como si su voz, fuera mi propia voz, la voz de aquel amigo invisible que vivía en la terraza de mi infancia, como si se hubiera materializado para preguntar por mis respuestas, para responder por mis preguntas.
Esa tarde de accidente simplemente atinó a decir:
“solo lo provisorio dura y tu lo eres, eres provisorio, lo ocurrido es una contingencia, que como todas las contingencias, de mucho transitarlas se convierten en vida”.
 

martes, 5 de febrero de 2013

LA PROPUESTA

El catarro me estaba poseyendo, el resfrío, lejos de desaparecer comenzaba a profundizarse y planear sus vacaciones entre tissues que iban entrando en el cesto a poco de haber sido abiertos. El desgano que procede a una enfermedad no deja, a pesar de todo, que se interrumpa mi estilo personal en inquietarme por descubrir cosas que, más allá de lo novedoso, me ayudan a una posible historia. Pensaba en Laura, no sé si es porque dispongo de tiempo o porque me estoy acostumbrando a su forma, a su respuesta, al juego que jugamos desde el primer día. Lo cierto que entre esos enrevesados pensamientos, entre idas y venidas hacia la cocina, vigilando mi caldo de pollo, me entretenía leyendo por internet, más bien esquivando las noticias características que nos invaden día a día, La bolsa, Cristiano, los goles de Messi, la crisis......esperaba algo mejor, claro todo estaba allí pero mi ojo experto ignoraba aquello que parece lluvia sobre lata y que ya no nos deja ni siquiera perplejos, lo malo se ha instalado para ser costumbre, pero yo, animal irreverente instalado en el desagrado, en descontento, insisto en que debemos buscar lo mejor, lo diferente. En eso estaba yo cuando leí algo que esta vez sí llamó mi atención, entre tanta noticia repetida, había algo en letra pequeña que asomaba como ese sol radiante en el comienzo de las mañanas, algo de esperanza aunque luego se nuble. El texto decía : "Estrategias para una propuesta" "Estar juntos no significa estar de acuerdo en todo, aun sin parecerlo, siempre estamos negociando para conseguir lo que queremos, lo que nos atrae. Si uno necesita decirle algo a ella o a él, debe hacerlo con la mayor naturalidad posible. Claro que siempre hay, por personalidad, quien prevalezca más que el otro, alguien con más labia o fuerza que trata de imponerse. Lo normal en cualquier caso es ceder en ciertas ocasiones (que no en todas) igualmente, sea como sea, hay cosas a las que uno no debe renunciar tan fácilmente, pero son cosas que están, que viven en nuestros tuétanos, de lo que estamos hechos, el porque somos así, que nos hace serlo. Quererse uno mismo y valorar nuestras capacidades es un seguro de vida en cualquier relación, es el aporte que podemos dar desde el otro lado. Valorarse y estar a gusto con nosotros, con nuestro físico es muy importante a la hora de la seducción, así que lo primero es creérselo, creer que somos magníficos ya que eso más tarde o más temprano se traslada. Elegir el momento, antes de cualquier solicitud, debemos tomar en cuenta el ambiente que sea el adecuado, no podemos abordarle de buenas a primeras, sin una antesala, ni interrumpirla para mostrar que lo que decimos es más importante que lo que dice ella. Debe haber una cierta relajación (aunque si fuera la primera vez que lo propones, se torna difícil) no debe haber estrés ni cosas por hacer, de esta manera se está más receptivo a escucharse. Debemos intentar que el lugar no sea común, digamos que aunque sea común a los mortales, no lo sea para las dos personas intervinientes. La conversación quizá no verse sobre hechos importantes pero en medio de ella y en forma natural (camuflado) como si uno estuviera hablando del tiempo, se hace presente la propuesta. Con tacto y sin miedo, así se proyecta una buena estrategia. Las mujeres generalmente suelen poner en juego sus armas de seducción cuando quieren algo y casi siempre tiran de sus encantos y eso manifiesta su sexualidad. Pero la palabra es una de las formas de seducción más poderosa, claro que es importante lo que se dice, pero de igual calibre es la importancia del como se lo dice, la posibilidad de una respuesta negativa, puede producir un vacilamiento y eso modificaría seguramente el sentido de lo que pretendemos. Debemos tener en claro lo que queremos, y que no lo queremos por un bien individual, sino que el bien beneficiará a ambos, "los dos nos veremos beneficiados". "La forma es importante, impregnada de palabras dulces y un tono suave, evitando toda brusquedad y sin ser demasiado directo, después de todo eso dará el nivel de comprendimiento y receptividad que el otro tiene en ese mundo mágico en el que perviven mientras están juntos. El enfoque debe ser plural, no hay que pedir por uno, ya que como se dijo, el beneficio es para dos, no se debe mirar únicamente desde una perspectiva y que el otro vea únicamente una necesidad momentánea, si uno piensa en una modificación, en algo nuevo, positivo, que este cambio se manifieste por sí mismo en un bien para los dos. Llegados a esta circunstancia, dejar entrever al otro como se beneficiará al ceder a la petición". Al leer esto me pareció comprender que yo también debía tener una estrategia, me sentí igual de enfermo, pero con ideas renovadas, bueno, la verdad es que el caldo también hizo lo suyo. Volví a mi pensamiento inicial: Laura, cavilé en la mejor forma de decírselo, buscar el momento y lugar adecuado, casi copiando el artículo, iría yo a por todas, subrepticiamente claro. Antes debía pensar que lo primero debería suceder es una mejoría, este catarro quizá no me deje ser del todo locuaz, necesito que se me entienda, que interprete la proposición. He pensado mucho en ello ya desde antes del caldo y no veo errores en mi estrategia, se lo diré el sábado, si el sábado es un buen día y será de noche con lo que un poco de penumbra ayudará, por eso del ambiente. A pesar de todo debo confesar que no sería la primera vez que lo hacemos, por lo tanto quizá la propuesta adolezca del factor sorpresa, pero si la primera vez fue bien, no tiene porque no serlo esta segunda. Bueno, me armaré de valor, esperaré el momento oportuno y el sábado mismo le digo a Laura si quiere cenar conmigo. .

sábado, 17 de marzo de 2012

DIJO EL POETA


Al perderte yo a ti tú y yo hemos perdido:


yo porque tú eras lo que yo más amaba


y tú porque yo era el que te amaba más.


Pero de nosotros dos tú pierdes más que yo:


porque yo podré amar a otras como te amaba a ti


pero a ti no te amarán como te amaba yo.

viernes, 16 de marzo de 2012

EL COLOR DEL AMOR

Eladia lo miró a los ojos tiernamente, ya sabían los dos de lo que hablaban sus miradas, siempre desde el primer momento habían dado por sentado que estaban hechos en el mismo molde.
- ¿Sabes lo que pasará, no?
Samuel devolvió aquella mirada tierna acompañada con una tenue sonrisa.
-¡Pues no! no se lo que pasará, dímelo tu.
- Que voy a morir, debes estar preparado.
- Es una marcada tendencia en los hospitales que haya gente que muera, pero las hay que salen de aquí por su propio pié. Son momentos difíciles, pero no estás sola, y no me abandorarás, mi sino es que sigas haciéndome llegar tarde a las reuniones mientras dilatas el tiempo frente al espejo.
- No exageres, no es algo que ocurre cada vez.
- Ocurre.
- ¿Cómo me vez hoy? ¿Estoy muy demacrada quizá?
- Si te digo que eres la más bella del hospital,¿me lo creerías?
- No.
- Crees en que te vas a morir, pero no crees en lo que te digo y que no es más que lo que siempre he visto con mis ojos, con estos que me han dicho que eres la mujer más bella en cualquier lugar donde estés.
- Eres un adulador.
- Quizá, pero adularte me llega de ti, quiero decir que siempre ha sido sensorial, que tu haces que yo sienta esa sensación, que me lo trasmites, que siempre ha sido así aún cuando no nos conocíamos y hablábamos de cosas simples.
-¿Luego todo se ha ido complicando no?
- Vivimos, es lo que pasa mientras uno cree que está haciendo otra cosa, pero no se hace más que vivir.
- ¿Qué es lo que recuerdas con más intensidad?
Samuel se acercó un poco más al costado de la cama de aquella habitación ascéptica, cogió la delgada mano de Eladia sonrió y dijo:
- Me vienen imagenes de momentos todos felices, la vida contigo es redundante en placer, mis actos, aún los individuales, no son míos únicamente, sino nuestros. Pero te contaré un secreto, bueno no es secreto lo ocurrido, sino lo que pasó en mí en tres momentos de nuestra vida.
- Me ilusiona que me cuentes, ¿tendremos tiempo?
- Si, la enfermera me avisará con antelación cuando te preparen.
-¡Todo ha pasado tan rápido!
- La vida es fugacidad, por eso cuando estamos en esos momentos de comunión, en instantes como estos, debemos dilatarlos, tomarlos a consciencia, con todo el cuerpo. ¿recuerdas el ejercicio de concentración?
- ¿El de la mano?
- Si, concentrarse en una parte del cuerpo para sentirla profundamente. Sentir que estás vivo, como circula la sangre por tu cuerpo. Así debemos hacer con los momentos como este, para escapar de esa fugacidad, esa rapidez que nos plantea la vida cuando transcurre el instante.
- Estoy con los ojos cerrados y esperando que cuentes.
- El primero de mis recuerdos, no me merece mayores comentarios, como comprenderás fue aquella noche del primer encuentro, del primer abrazo y del suave beso. Fue el comienzo de una antesala de diálogos que tuvimos por teléfono o por esa moderna forma de comunicarse que hay ahora y que nos da la probabilidad de ver nuestros gestos. Te dije no mucho antes de vernos: "Si fuera profeta, si entendiera de misterios y de cualquier conocimiento, si estuviera en mí la fe para mover las montañas, pero no tuviera amor, nada sería. Si mis precarios bienes donara a gente más pobre que yo, si mi cuerpo entregara para ser quemado, pero aun no tengo amor, nada de él se aprovecharía. El amor es paciente, bondadoso y sin jactancia, no se irrita, no toma en cuenta el mal recibido, lo sufre y lo espera todo, todo lo cree y lo soporta. Hay dos cosas que nutrirán nuestras vidas: Esperanza y amor. Son dos cosas que van juntas, basta que una falle para que la otra la sostenga."
La segunda fue nuestro primer contacto físico, nuestro acercamiento y nuestra desnudez engendrando timideces, convirtiendo todo el ambiente en algo primoroso, cálido; un mundo tan nuestro que nos aislaba de todo lo demás, un mundo marcado por aquella esperanza de mis anteriores palabras. Un mundo de tu y yo, de quimeras, de no saber que piensa, que siente el otro, mientras uno siente y piensa profundamente. También la continuación de aquel primer contacto, porque lo seguido fue más y mejor, porque el vino no derramado en un momento de excitación mientras sostenías la copa, iba a darme la perspectiva de un loco amor, loco pero equilibrado, tanto como ese vino sin derramar. Jamás olvidaré ninguno de estos instantes, tampoco serán ajenos a mi todos los que me han hecho feliz a tu lado, y que son todos, hasta los malos, los aparentemente injustos, los inmerecidos, porque ni yo ni tu merecimos estar separados a partir del mismísimo día en que la casualidad y seguidamente la causalidad dio que nos conocieramos.
Mientras ella apretaba la mano de Samuel, una lágrima le recorría la mejilla buscando el vértice lejano de la comisura de su boca. Él secaba con su dedo aquel impreceptible y cristalino hilo de sentimiento.
- Y por fin, la tercera...
Eladia abrió grande sus ojos, sonrió y dijo:
-¿ Ya lo sé?
- ¿Qué es lo que sabes? ¡Qué costumbre de adivinar lo que voy a decir basándote en lo que harías tu si fueras yo, en este caso: ¡pensarías tu si fueras yo mismo!
- Es que tu a veces eres yo y yo a veces tu, siempre dices eso.
-¡Eso lo dices ahora con el fin de que ocupe tu lugar y sea yo el que me opere y no tu! De buena gana lo haría, de buena gana ocuparía tu lugar para que no sufras ni física ni mentalmente, pero debes saber, entender que lo que pase ahi dentro -señalaba conla mano derecha una lejanía y con la izquierda su pecho - ocurrirá aquí dentro.
- También lo sé, soy tu continuación, y tu la mía, me duele lo que te duele, te duele lo que me duele.
- ¿Me dejarás que te cuente mi tercer inolvidable experiencia contigo?
- ¡Mientras no sea sobre sexo!
- ¿Sexo?
-¡Si! ahora no puedo estoy convalesciente y no reparararás (como siempre) en actitudes y dichos para hacer que te desee.
Rieron en voz baja por unos minutos, hasta que Samuel frunció el seño diciendo:
-¡Bueno basta! ¿Digo o no digo lo que vine a decir?
- ¿A eso has venido?
- ¡Si!He venido a contarte lo mucho que amo y he amado contigo.
- Cierro mis ojos.
- ¡Y tu boca por favor! ¿Recuerdas el día que me dijiste que Adela se iba de casa a vivir a Madrid?
- Si claro.
- Pues ese día no fue, pero fue el inicio. Cuando decidimos buscar una casa con jardincito y...encontramos ese apareado que estaba derruido...
- ¡Lo sabía! ¡lo sabía! sé lo que vas a decir
- No lo sabes.
- ¡A que sí!
- No.
- Lo de la pintura.
- No se puede contigo.
- Igual cuéntamelo, volveré a cerrar mis ojos y mi boca claro.
- Bien, mientras tu mirabas los cuartos y la cocina yo me quedé ensimismado mirando la pared de aquel comedor nuestro, ese que nos daría escenario a futuras escenas a veces (muy pocas) cotidianas.
- Nada de sexo dijimos.
- No, no hablaré de sexo, hablaré de...
La puerta se abrió y un aire hospitalario inundó aquella habitación, una delgada, sonriente y demacrada enfermera entraba con una bandeja y en ella una píldora, un artefacto de medir la tensión y un vaso de agua.
- ¿Comó estás mi reina?
- Ya lo ve aquí con mi rey.
- Si lo veo. Este rey se tendrá que marchar en cuarenta minutos tenemos programada la cirujía.
La enfermera terminó su tarea y la habitación volvió a quedar sumida en el silencio. Solo se miraban, Samuel tenía la mano de Eladia entre las suyas, fue un momento de amor, otro más. Al cabo de unos minutos ella dijo:
- ¿Me seguirás contando?
- No hay tiempo.
- Estás preocupado ¿no?
- En absoluto, me conozco y se que saldré airoso de esto.
- Yo soy la que tengo que salir airosa.
- ¿En que quedamos tu no eres yo?
- Bobo
- Han llegado tus hijos, te dejaré sola con ellos un minuto.
Eladia y sus hijos estuvieron hablando hasta que la enfermera llegó nuevamente con el pijama para la operación.
Adela besó a su madre con fuerza inusitada y Jorge, su hermano la tomó en su brazos y le dijo cuanto la quería. Luego esperaron afuera, cuando salió la camilla los tres,dos de un lado y uno del otro tomaban sus manos y la acompañaban por el largo pasillo hacia el ascensor. Samuel la besó en la frente, sus hijos en sus manos. El ascensor se cerró como quién cierra un libro, como aquel libro que Samuel se había puesto a escribir sabiendo que Eladia estaba enferma.
- No le dije que la quería
Adela lo miró, puso su mano sobre su hombro y dijo:
- Lo sabe, mamá sabe cuanto la quieres.
- No importa cuanto sepa, todos estos años se lo he dicho cada día, cada día le he dicho dos cosas: lo bella que es y cuanto la quiero, aunque lo sepa, debe, siento que debe escucharlo siempre.
Los tres sentados en la sala de espera, esa espera interminable que lleva a uno a un eden donde cosas como las que están sucediendo, no son posibles, todo allí es una nube poblada de recuerdos, imágenes instantáneas de una vida que parece lejana.
Samuel se concentró en la pared del comedor, recordó que cuando Eladia se había ido a Madrid, él para darle una sorpresa, había pintado la pared de color verde pistacchio con un color blanco. A su vez, cuando el se fue a ver a su editor, ella pensando que el blanco de la pared era un sellador sobre ese verde oscuro, pintó la pared de color pastel y no quedó allí, al volver Samuel y como aun no habitaban la casa, creyó que los pintores a quienes se les había encargado el trabajo en un principio, habían equivocado el color, volvió a pintar la pared de blanco y por supuesto hubo una última vez que fue cuando cedió a los encantos de ella, no sin reirse horas enteras por el suceso. Igual que ahora, en este momento en que ella estaba en la cocina y el en el estudio.
-¿De que te ríes? ¡Nome digas nada, estás escribiendo sobre lo de la pared!
- ¡Cómo para engañarte a ti!
- ¿Estás terminando?
- No, me falta un capítulo
- Y dime...¿Insistes con lo de Eladia?
- ¿Y Como quieres que te llame?
- Como me llamo en realidad al menos parecerá que le hablas a una flor.
- No, en la ficción eres Eladia y yo Samuel. Ah y no te dije que TE AMO.
- Me lo dices todos los días amor.
- Sí pero no te lo dije cuando se cerró el ascensor.
- ¿Qué?













viernes, 7 de octubre de 2011

SIN NOTICIAS DE ISLANDIA

Si alguien cree que no hay censura en la actualidad, que me diga si así como se ha sabido todo lo que pasa en Egipto, por qué los periódicos no han dicho nada de nada sobre lo que pasa en Islandia:

En Islandia, el pueblo ha hecho dimitir a un gobierno completo, se
nacionalizaron los principales bancos, se decidió no pagar la deuda que
estos crearon con Gran Bretaña y Holanda a causa de su mala política
financiera y se acaba de crear una asamblea popular para reescribir su
Constitución.

Y todo ello de forma pacífica. Toda una revolución contra el poder que ha conducido hasta la crisis actual.

He aquí, por qué no se han dado a conocer hechos durante dos años:

¿Qué pasaría si el resto de ciudadanos europeos tomaran ejemplo?

Esta es, brevemente, la historia de los hechos:

2008. Se nacionaliza el principal banco del país.

La moneda se desploma, la bolsa suspende su actividad.

El país está en bancarrota.

2009. Las protestas ciudadanas frente al parlamento logran que se convoquen elecciones anticipadas y provocan la dimisión del Primer Ministro, y de todo su gobierno en bloque.

Continúa la pésima situación económica del país.

Mediante una ley se propone la devolución de la deuda a GB y Holanda
mediante el pago de 3.500 millones de euros, suma que pagarán todos las
familias islandesas mensualmente durante los próximos 15 años al 5,5% de
interés.

2010. La gente se vuelve a echar a la calle y solicita someter la ley a
referéndum. En enero de 2010, el Presidente se niega a ratificarla y anuncia que habrá
consulta popular. En marzo se celebra el referéndum y el NO al pago de la deuda arrasa con un 93% de los votos.

A todo esto, el gobierno ha iniciado una investigación para dirimir
jurídicamente las responsabilidades de la crisis. Comienzan las detenciones de varios banqueros y altos ejecutivos.

La Interpol dicta una orden, y todos los banqueros implicados, abandonan el país.

En este contexto de crisis, se elige una asamblea para redactar una nueva
Constitución que recoja las lecciones aprendidas de la crisis y que
sustituya a la actual, una copia de la Constitución danesa.
Para ello, se recurre directamente al pueblo soberano.

Se eligen 25 ciudadanos sin filiación política de los 522 que se han
presentado a las candidaturas, para lo cual sólo era necesario ser mayor de edad y tener el apoyo de 30 personas.
La asamblea constitucional comienza su trabajo en febrero de 2011 para
presentar un proyecto de carta magna a partir de las recomendaciones
consensuadas en distintas asambleas que se celebran por todo el país.
Debe ser aprobada por el actual Parlamento y por el que se constituya tras
las próximas elecciones legislativas.

Esta es la breve historia de la Revolución Islandesa:
-dimisión de todo un gobierno en bloque:
-nacionalización de la banca,
-referéndum para que el pueblo decida sobre las decisiones económicas
trascendentales
-encarcelación de responsables de la crisis y
-reescritura de la constitución por los ciudadanos.

¿Se nos ha hablado de esto en los medios de comunicación europeos?
¿Se ha comentado en las tertulias políticas radiofónicas?
¿Se han visto imágenes de los hechos por la TV?

Claro que no.

El pueblo islandés ha sabido dar una lección a toda Europa, plantándole cara al sistema y dando una lección de democracia al resto del mundo.
¡ VIVA ISLANDIA Y LOS ISLANDESES!

miércoles, 5 de octubre de 2011

SI QUERES LLORAR....LLORÁ!!!...........



...mirá que equipo:
Damico (DT), Aldo Del Zoppo, Jorge Moro, Jorge Diodatti, Palito, Carlos Gil, Gordo Sciocci, Constante

martes, 13 de septiembre de 2011

CUESTION DE LIBERTAD

Aprieto las teclas de mi ordenador pensando que quiero decir, una y mil veces me he preguntado porque lo hago y siempre me respondo que escribo para saber como pienso, una especie de autoanálisis, sin embargo he caído en la cuenta que lo hago para vivir otras vidas que no he podido vivir, una forma de ser otro sin dejar de ser yo mismo. En mi escritura soy libre, aunque mi mente no deje de estar encausada por aquellos parámetros inculcados, quiero decir que nunca se es del todo libre, nos enseñan y cuando lo hacen a temprana edad nos están diciendo lo que debemos hacer y cuando maduramos con la idea, ya estamos empapados de un comportamiento general, porque todos vamos a la escuela y todos somos soldados de esa especie de condición que nos inculcan. Luego, si se tiene poder, se puede obviar algunas enseñanzas y cambiar el comportamiento.

sábado, 20 de agosto de 2011

EL PODER VIVE EN SU BURBUJA, EN TODO EL MUNDO EL DESCONTENTO ES TOTAL. PODEMOS TRADUCIR LA PALABRA "INDIGNADO" AL FRANCES, INGLES, ALEMAN O GRIEGO, DA IGUAL, YO ESCRIBO "INDIGNADO" MUCHOS VIVEN DE ESA FORMA (INDIGNADOS) Y NO TIENEN POSIBILIDAD DE REVANCHA. ME PREGUNTAN QUE SUCEDIÓ EN LONDRES, ¿HA SIDO CRIMINALIDAD O DESCONTENTO? QUIZÁ UNA MEZCLA, PERO LO QUE SE DECANTA ES QUE HAY UNA NUEVA CLASE SOCIAL EUROPEA: "JÓVENES SIN FUTURO".

PODEMOS ANALIZAR EL CASO DE GRECIA, EL DE ESPAÑA, EL MAS RECIENTE EN LONDRES. VEAMOS, EN INGLATERRA UN JÓVEN DE 18 AÑOS SOLO PUEDE TRABAJAR EN VERANO, O SEA CONTRATOS PRECARIOS, AHORA BIEN, SI EN SU CASA SUS PADRES NECESITAN DE SUBSIDIOS Y ESTOS ESTÁN SIENDO RECORTADOS, ENTONCES COMO HACEN PARA PODER SUBISISTIR (QUE NO ES VIVIR)LA GENTE SE MANIFIESTA POR LOS BARRIOS EN ESPERA DE ALGUN CAMBIO, PERO EL DETERIORO ES ALGO QUE ESTÁ INSTALADO GRACIAS A LOS "REPRESENTANTES" QUE SE ELIGEN "SIN OPCIÓN", LOS IMPUESTOS SUBEN, EL IVA AL 20%,MIENTRAS LOS SALARIOS: CONGELADOS HACE TRES AÑOS O SEA UN COCKTEL MOLOTOFF.
ESTO ES EUROPA, PERO EL MAL ANDA POR TODOS LOS CAMINOS, NO TIENE FRONTERAS, EN ARGENTINA POR EJEMPLO, SOLO TIENE TRABAJO ESTABLE EL 43% DE LA POBLACIÓN. EN LA CUNA DEL PRIMER MUNDO, LA DEUDA ES ASTRONÓMICA, LA GENTE PERVIVE, SUFRE.
ES LA VIVA HISTORIA DE UNA DECADENCIA, DE UNA SOCIEDAD DE LA QUE SALEN LOS GOBERNANTES Y LOS GOBERNADOS, ESTOS QUE DEJAN SIN OPCIONES A LOS SEGUNDOS.

lunes, 15 de agosto de 2011

HAZLO POR TU SALUD!!


El sexo puede beneficiar a tu salud de muchas maneras. Aquí tienes siete azones 'saludables' por las que practicar sexo; motivos más que de sobra para dar y recibir un poco de amor, en cualquier momento.
El sexo, un aliado para la buena salud


Bueno para el corazón

El sexo es bueno para el corazón. Al igual que cualquier esfuerzo físico, el sexo es una forma de hacer ejercicio cardiovascular, lo que mantiene el corazón latiendo más rápido y te ayuda a estar en forma. Es más, diversos estudios han demostrado que los hombres que tienen relaciones sexuales dos o más veces por semana reducen a la mitad su riesgo de sufrir un ataque al corazón.

Ayuda a perder peso

Al igual que cualquier forma de ejercicio, el sexo ayuda a perder peso. Tener relaciones sexuales durante 30 minutos puede quemar 85 calorías. Por poner un ejemplo: con 15 minutos en la cinta puedes quemar hasta 200 calorías. Por tanto, 42 sesiones de media hora, podrían hacerte perder un kilo de peso.

Estimula el sistema inmunológico

Aunque hay un montón de enfermedades de transmisión sexual, por el simple contacto con otras personas, el sexo seguro entre parejas sanas puede darnos nuevas herramientas para luchar contra la enfermedad.

Se ha demostrado que tener sexo una o dos veces por semana ayuda a tener mayores niveles de inmunoglobulina A o IgA, un anticuerpo que nos ayuda a protegernos de enfermedades respiratorias comunes como el resfriado o la gripe.

Pero sin embargo, no hay que ir más allá, en esos mismos estudios, los que tenían sexo tres o más veces a la semana tenían niveles más bajos de anticuerpos.

Reduce el riesgo de cáncer de próstata

Para los más jóvenes, el sexo reduce el riesgo de cáncer de próstata. Los investigadores han descubierto que los hombres de 20 años con cinco o más eyaculaciones por semana tienen un tercio menos de probabilidades de desarrollar este tipo de cáncer en la edad adulta. Aunque no encontraron tal correlación para los hombres mayores.

[Relacionado: Sustitutos naturales para 'rendir' más]

Alivia el estrés

El sexo mejora el estado de ánimo. El cerebro libera endorfinas durante y después del sexo, y estos neurotransmisores crean una sensación de euforia, mientras que enmascaran los efectos negativos del estrés.

Los investigadores también han encontrado que el sexo disminuye la presión arterial, lo cual es bueno para la salud y te permite mantener la calma en situaciones de estrés.

Alivia el dolor

Las endorfinas y la presión arterial también significa que el sexo alivia el dolor. Las endorfinas se liberan durante el acto sexual, debido a los elevados niveles de la hormona oxitocina en su organismo. Esto ha servido, entre otras cosas, para aliviar el dolor artrítico y menstrual. Disminuir la presión arterial también puede ayudar a aliviar las migrañas.

Te ayuda a dormir

Además de aliviar el estrés y el dolor, la oxitocina generada durante el sexo ayuda a dormir mejor. El sexo te relaja, promoviendo un sueño más profundo y reparador.

¿Qué más necesitas?

domingo, 7 de agosto de 2011

CAMBIAR DE HOMBRES NO SIRVE, HAY QUE CAMBIAR EL SISTEMA

El sábado 30 de julio por la tarde, mientras nos manifestábamos en Jerusalén, miré a mi alrededor y vi un río de gente que recorría las calles. Había miles de personas que llevaban años sin hacer oír sus voces, que habían abandonado toda esperanza de cambio, que se habían encerrado en sus problemas y su desesperación.

"Hace tiempo que no hablamos entre nosotros, y más aún que no escuchamos"
No les resultó fácil unirse a los jóvenes ruidosos provistos de altavoces. Quizá por la timidez propia de unas personas poco acostumbradas a levantar la voz, sobre todo en medio de un coro de gritos. A veces, tenía la impresión de que nos mirábamos asombrados e incrédulos, sin creernos del todo lo que salía de nuestras bocas. ¿De verdad éramos aquella turba, aquella muchedumbre indignada, que levantaba el puño como habíamos visto hacer en Túnez y Egipto, en Siria y Grecia? ¿Queríamos serlo? ¿Hablábamos en serio cuando gritábamos "¡revolución!"? ¿Qué ocurriría si lo conseguíamos y los lazos que mantenían unida nuestra frágil nación se deshacían? ¿Y si las protestas y las pasiones se transformaban en anarquía?

Sin embargo, después de un rato de desfilar, algo empezó a recorrer nuestras venas: el ritmo, la energía, el sentimiento de unidad. No una unidad que nos intimidase y nos aplastara, sino una unidad heterogénea, abigarrada, familiar e individual al mismo tiempo, una unidad que nos proporcionaba un fuerte sentimiento: aquí estamos, haciendo lo que es debido. Por fin.

Pero entonces llegó la desolación: ¿dónde estábamos hasta ahora? ¿Cómo hemos permitido todo esto?

¿Cómo pudimos resignarnos a que el Gobierno elegido por nosotros convirtiera nuestros sistemas de educación y de salud en un lujo? ¿Por qué no gritamos y protestamos cuando el Ministerio de Economía aplastó a los trabajadores sociales en huelga, y antes de ellos a los discapacitados, a los supervivientes del Holocausto, los ancianos y los jubilados? ¿Cómo es posible que durante años empujáramos a los pobres y los hambrientos a una vida de humillaciones sin fin, en comedores sociales y otras instituciones de beneficencia? ¿Cómo es posible que abandonásemos a los trabajadores extranjeros a merced de personas que les perseguían y les vendían como esclavos de todo tipo, incluso sexuales? ¿Por qué nos acostumbramos a la rapiña de las privatizaciones, que provocó la pérdida de la solidaridad, la responsabilidad, la ayuda mutua, el sentimiento de pertenecer a una misma nación?

Por supuesto, semejante apatía se debió a muchos motivos, pero, en mi opinión, la ocupación es el factor que más ha contribuido al fracaso de los sistemas de control y alerta en la sociedad israelí. Los sectores más enfermos y perversos de nuestra sociedad salieron a la superficie mientras nosotros, tal vez por temor a enfrentarnos a la realidad de nuestras vidas, nos dedicábamos con gran placer a todo tipo de cosas concebidas para embrutecer nuestros sentidos y ocultar esa realidad. De vez en cuando, cuando nos mirábamos en el espejo, algunos se sentían satisfechos por lo que veían y otros se estremecían, pero incluso estos últimos decían: bueno, qué se le va a hacer; suspiraban y le echaban la culpa a La Situación [el conflicto árabe-israelí], como si fuera nuestro destino o un decreto de las alturas. Más aún, dejamos que la televisión comercial llenara el vacío en nuestra conciencia colectiva y pasamos a definirnos en función de luchas por la supervivencia y comportamientos depredadores, a atacarnos unos a otros sin piedad y a despreciar a cualquiera que fuera más débil, o diferente, o menos bello, menos rico o menos listo. Hace años que no hablamos entre nosotros, y más tiempo aún que no escuchamos. Al fin y al cabo, en una atmósfera de codicia y egoísmo, cómo no vamos a atacar a los demás y a pulverizarlos, si eso es precisamente lo que nos enseñan en cada momento: sálvese quien pueda.

Cuanto más nos agotábamos negando sin cesar la realidad, más invitábamos a la opresión, la manipulación y el embrutecimiento de nuestros sentidos, y nos fuimos convirtiendo en víctimas de una política secreta -y eficaz- de divide y vencerás. De modo que una cosa llevó a otra, y nuestras reflexiones honradas sobre el destino y la fatalidad disminuyeron hasta quedarse en peleas por "quién ama al Estado de Israel y quién lo odia", "quién es leal y quién es traidor", "quién es un buen judío", en vez de "quién se ha olvidado de que es judío"; cualquier discusión racional está hoy cubierta de una capa de sentimentalismo, el sentimentalismo patriótico y nacionalista del fariseísmo y el victimismo, la posibilidad de hacer una crítica inteligente de la situación ha ido reduciéndose, e Israel, al final, actúa y se comporta con sus ciudadanos de manera totalmente contraria a los valores e ideales que en otro tiempo le daban su carácter extraordinario y el oxígeno que respiraba.

No obstante, de pronto, en contra de todas las predicciones, hay algo que se ha despertado. La gente se frota los ojos y empieza a abrirse a ese algo, todavía indefinible e impredecible, incluso indescriptible, pero que está adquiriendo forma a través de eslóganes rescatados del tópico, como "¡el pueblo exige justicia social!" y "¡queremos justicia, no caridad!" y otros sentimientos recuperados de épocas anteriores. Existen en el aire indicios de una posible curación, un tikkun, y, por primera vez en mucho tiempo, volvemos a respetarnos a nosotros mismos, como ciudadanos individuales y como pueblo de Israel.

Este despertar está lleno de fuerza, pero también de ingenuidad, y puede embriagarnos. Resulta tentador dejarse llevar por la euforia ante todo lo que ha inspirado este giro de los acontecimientos, hacernos la ilusión de que, una vez más, estamos derribando un viejo orden hasta sus cimientos. Pero no es exactamente eso: el viejo orden no estaba tan mal. Tuvo sus grandes logros, que, entre otras cosas, permiten que el movimiento de protesta exprese sus aspiraciones y que se hagan realidad al menos algunas de ellas. Por eso es imperativo que esta lucha utilice un lenguaje distinto al de otras luchas anteriores que ha habido en este país. Por encima de todo, la lucha debe basarse en el diálogo, para ser socios, y no agentes de unos intereses estrechos y egoístas; personas de principios, y no unos oportunistas sectarios; para no vivir según el versículo "cada uno a su tienda, Israel". Esa es la única manera de que este movimiento siga teniendo el inmenso apoyo de la población con el que ha contado hasta ahora. El carácter ligeramente confuso del movimiento es precisamente el que hace posible que los distintos grupos reunidos en él conserven sus propias opiniones políticas diferentes al mismo tiempo que comparten -por primera vez en decenios- un programa común humano y cívico, que nos hace estar orgullosos de pertenecer a esta comunidad. ¿Quién, en Israel, puede permitirse el lujo de renunciar a unos bienes tan escasos?

Este movimiento de protesta y sus ecos nos ofrecen una oportunidad de acercamiento entre distintos elementos de la sociedad que no se comunicaban desde hacía generaciones: religiosos y laicos; árabes y judíos; miembros de clases sociales distintas y distantes. En este proceso de identificar lo que tienen en común y lo que pueden conseguir, incluso la derecha y la izquierda pueden emprender un diálogo más realista y comprensivo; por ejemplo, sobre la apatía de la izquierda ante quienes tuvieron que recolocarse tras la retirada de Gaza, una herida abierta entre los colonos. Dicho diálogo quizá pueda aún salvar lo que sea posible del concepto de solidaridad, que un país en nuestra situación no puede dejar desaparecer. En otras palabras, si podemos encontrar este movimiento de protesta en las palabras del poeta Amir Gilboa -"Un día, un hombre se despierta por la mañana y siente que es una nación, y empieza a caminar"-, entonces debe continuar como el poema: "Y a todos los que se encuentra por el camino les dice: 'Que la paz sea contigo'".

Es fácil criticar la evolución de este movimiento recién nacido y arrojar dudas sobre él. Siempre es más sencillo encontrar motivos para no hacer algo audaz y definitivo. Pero quien escuche los latidos de los corazones de los manifestantes -no solo en el bulevar Rothschild de Tel Aviv, sino también en los barrios pobres del sur de la ciudad, y en los de Jerusalén, y Ashdod, y Haifa y Beit Shean- se dará cuenta de que se ha abierto una ventana a un futuro diferente. Ese es el momento propicio para que suceda algo así, y, para gran sorpresa de todo el mundo, la gente, por fin, está verdaderamente adhiriéndose a la causa. Tal vez es eso lo que quería decir la joven que se me acercó en la manifestación de Jerusalén y me dijo: "Mira. Todavía faltan líderes, pero la gente ya está aquí".

© 2011, David Grossman. Traducido del inglés por María Luisa Rodríguez Tapia.

martes, 28 de junio de 2011

sábado, 25 de junio de 2011

SOLO UNA COSA MÁS...

La frase acompañó los días de mi niñez. Sabemos que todas las cosas tienen un comienzo y un final, los humanos encuentran el suyo en la muerte, sin embargo y a pesar de lo razonado y consciente de esa afirmaciòn, hoy me embarga la pena. La muete de Peter Falk, la muerte de Columbo, ya que quizá el personaje haya poseído al actor sin viceversa, me ha dejado una especie de lágrima interior que revela mi paso de niño a adolescente y hoy que ya no me prodigo en ninguna de las dos edades, quizá estoy más sensible a la muerte de los demás, quizá por que la mía se revela cercana o quizá porque, Columbo como muchos otros fueron compañeros de juegos, intentos de emulaciones que supongo necesitamos en ciertos momentos para poder abonar nuestras tendencias, nuestro aquel mañana. Sólo una cosa más, nos queda el recuerdo, la sonrisa, la estrategia, la apartente inocencia, alguien que ha hecho que nuestro tiempo sea más placentero o al menos, entretenido. Ha muerto la sonrisa, parece injusto que los que nos hacen divertir desaparezcan sin atenuantes y quienes proliferan en el arte de lo contrario anden por ahí gobernando pueblos.

jueves, 9 de junio de 2011

LA LUZ

Creciente, adornada de intimidad,
la mañana se instaló en la habitación,
el cortinado dilataba la luz
convirtiendo su haz en resplandor

La tenue luz marcaba de tu cuerpo:
su contorno, su tesón;
fue una noche en vilo,
una noche de emoción,
de amor

Estás ahí,
aun puedo sentir
aquella sensación
el deseo, la caricia
el brillo de tus ojos
y un poco de temor

Sin buscarte
te he encontrado
eres reina y flor
eres como esa luz difuminada
eres esa noche y más
eres el amor

viernes, 27 de mayo de 2011

NOS MEAN Y DICEN QUE LLUEVE

El imaginario popular en la plaza del sol nos dice que el poder nos hace creer cosas que no son y que además nos agravian. Mientras la hipocresía discute sus parcelas de poder, en la plaza se organizan las ideas (que no los personajes) en pos de mejorar, este sistema caduco. Tal como en las Polis griegas, las ideas proliferan en asambleas, donde cada especialista en su materia es voz autorizada.
Hubo elecciones Municipales, Autonómicas, porcentajes de un partido y de otro, pero subyace en un porcentaje oculto (del que casi nadie habla) el "partido" de la abstención: once millones de "no votantes". Pero el poder no atiende, está ocupado en dirimir sus espacios de ese poder que hoy parece nublar su vista, aunque el diagnóstico sea la ceguera.

lunes, 23 de mayo de 2011

ANULAR EL SENADO (NUEVAS IDEAS)

En Bélglica llevan casi un año sin gobierno y están en la gloria, EL SISTEMA FUNCIONA SOLO CON UNAS BUENAS LEYES. España debe bajar su déficit en 9,4 puntos porcentuales en la pròxima década, una de las reducciones más drásticas del mundo, según FMI... que además pide un recorte en las prestaciones sanitarias de nuestro país para reducir la deuda.
LOS CIUDADANOS DEBEMOS PENSAR EN FORMA MADURA Y GENERAR IDEAS NUEVAS
ELIMINAR EL SENADO- NORUEGA, SUECIA, DINAMARCA, NO TIENEN SENADO, ALEMANIA SOLO 100 SENADORES, EE.UU. UN SENADOR POR ESTADO -

LOS GRANDES TEÓRICOS DEL DERECHO INTERNACIONAL Y CONSTITUCIONAL (DUVERGER, JELLINEC, ETC) OPINAN QUE ES UNA CÁMARA INNECESARIA, PRESCINDIBLE Y QUE ESTÁ EN EXTINCIÓN. ¿ENTONCES POR QUÉ TENEMOS QUE MANTENER 260 SENADORES MÁS ASESORES? DE ESTA FORMA AHORRAREMOS 3.500 MILLONES DE EUROS CADA AÑO
ELIMINAR LA PENSIÓN VITALICIA DE TODOS LOS DIPUTADOS, SENADORES
Y DEMÁS "PADRES DE LA PATRIA ".

REVISAR LOS SUELDOS DE LOS ALCALDES, QUE SE PONEN LOS SUELDOS QUE LES DA LA GANA. CAMBIAR LAS LEYES, Y ADEMÁS DE CÁRCEL PARA LOS LADRONES, OBLIGAR A QUE TODO EL DINERO QUE HAN ROBADO LOS POLÍTICOS Y DEMÁS "ADJUNTOS" VUELVA A LAS ARCAS DE DONDE HAN SIDO ROBADO. ELIMINAR TODOS LOS COCHES OFICIALES (no es posible que tengamos más coches oficiales que USA)

Anular TODAS las tarjetas VISA oficiales (que cada uno page con la propia) y poner en la calle a TODOS los "cargos de confianza" (tenemos funcionarios de sobra para encargarse de esas labores). ELIMINAR A TODOS los diplomáticos excepto un embajador y un cónsul en cada país. (No es posible que gastemos en esto más que Alemania y El Reino Unido). Con eso, y con rebajar un 30% las partidas 4, 6 y 7 de los PRESUPUESTOS GENERALES DEL ESTADO (transferencias a sindicatos, partidos políticos, fundaciones opacas y varios) se ahorrarían más de 45.000 millones de Euros, no haría falta tocar las pensiones ni los sueldos de los funcionarios, como tampoco haría falta recortar 6.000 millones de Euros en inversión pública.

Tiene razón el FMI cuando dice que:
"un buen plan de ajuste podría incluso acelerar la actividad económica".
CON LA MITAD DEL DINERO QUE EL ESTADO SE AHORRARÍA CON ESTAS MEDIDAS, SE ACABARÍA LA CRISIS EN ESPAÑA